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Mostrando las entradas etiquetadas como Poemas

La flor solitaria 💫

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No vienen en tu busca, pobre flor solitaria; -y, sin embargo, eres más bella que la rosa pregonadora, que la mano partidaria del destino abrió altiva, visible y victoriosa-. Oyes, solo, en tu olvido, la verdad de la fuente, que, cantándote amor, te vuelve sobre el cielo, el verderón te cerca de un misterio elocuente, la mariposa para por ti su blanco vuelo… Y nadie sabe, flor, el encanto bendito de tu soledad única, estasiada y divina, cuando, a una brisa de oro, teñida de infinito, el sol se va ocultando tras tu verde colina. 🧚‍♀️ Juan Ramón Jiménez John William Waterhouse, Sweet summer  (1912)

El sueño 💫

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Si el sueño fuera (como dicen) una tregua, un puro reposo de la mente, ¿por qué, si te despiertan bruscamente, sientes que te han robado una fortuna? ¿Por qué es tan triste madrugar? La hora nos despoja de un don inconcebible, tan íntimo que solo es traducible en un sopor que la vigilia dora de sueños, que bien pueden ser reflejos truncos de los tesoros de la sombra, de un orbe intemporal que no se nombra y que el día deforma en sus espejos. ¿Quién serás esta noche en el oscuro sueño, del otro lado de su muro? 🧚‍♀️ Jorge Luis Borges Robert William Buss, Dickens' Dream  (1875)

La memoria en las manos

  Hoy son las manos la memoria. El alma no se acuerda, está dolida de tanto recordar. Pero en las manos queda el recuerdo de lo que han tenido. Recuerdo de una piedra que hubo junto a un arroyo y que cogimos distraídamente sin darnos cuenta de nuestra ventura. Pero su peso áspero, sentir nos hace que por fin cogimos el fruto más hermoso de los tiempos. A tiempo sabe el peso de una piedra entre las manos.  En una piedra está la paciencia del mundo, madurada despacio. Incalculable suma de días y de noches, sol y agua la que costó esta forma torpe y dura que acariciar no sabe y acompaña tan solo con su peso, oscuramente. Se estuvo siempre quieta, sin buscar, encerrada, en una voluntad densa y constante de no volar como la mariposa, de no ser bella, como el lirio, para salvar de envidias su pureza. ¡Cuántos esbeltos lirios, cuántas gráciles libélulas se han muerto, allí, a su lado por correr tanto hacia la primavera! Ella supo esperar sin pedir nada más que la eternidad de su ser puro. Por

Viento loco, tierra seca 💫

Viento loco, tierra seca, boca sedienta, sediento. Mundo ciego, arena en el cielo. Polvo, tormenta, tormento. Vuela y entierra y aúlla la arena de duna en duna. Tierra que aterra y entierra en cielo vuelto y revuelto. Max Aub

Cantan las hojas… 💫

Cantan las hojas, bailan las peras en el peral; gira la rosa, rosa del viento, no del rosal. Nubes y nubes flotan dormidas, algas del aire; todo el espacio gira con ellas, fuerza de nadie. Todo es espacio; vibra la vara de la amapola y una desnuda vuela en el viento lomo de ola. Nada soy yo, cuerpo que flota, luz, oleaje; todo es del viento y el viento es aire siempre de viaje. Octavio Paz

La rosa del mundo 💫

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¿Quién soñó que la belleza pasa como un sueño? Por estos labios rojos, con todo su orgullo luctuoso, Luctuoso de que ninguna nueva maravilla puedan predecir, Troya se desvaneció en un alto destello fúnebre Y murieron los hijos de Usna. Nosotros y el esforzado mundo vamos de paso Entre almas humanas que vacilan y dejan sus puestos Como las pálidas aguas en su carrera invernal, Bajo las estrellas que pasan, espuma del firmamento, Vidas en este rostro solitario. Inclinaos, arcángeles, en vuestra oscura morada: Antes de que existierais o de que cualquier corazón latiera, Fatigado y afable hubo quien os demoró junto a Su asiento; E hizo que el mundo fuera un camino cubierto de hierba Ante los pies errantes de ella. 🧚‍♀️ William Blake Alexandre Cabanel, Phaedra  (1880)

Ante ti 💫

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Porque siendo tú el mismo, eres distinto y distante de todos los que miran ese rosa de luz que viertes siempre de tu cielo a tu mar, campo que amo. Campo mío, de amor nunca confeso; de un amor recatado y pudoroso, como virgen antigua que perdura en mi cuerpo contiguo al tuyo eterno. He venido a quererte, a que me digas tus palabras de mar y de palmeras; tus molinos de lienzos que salobres me refrescan la sed de tanto tiempo. Me abandono en tu mar, me dejo tuya como darse hay que hacerlo para serte. Si cerrara los ojos quedaría hecha un ser y una voz: ahogada viva. ¿He venido, y me fui; me iré mañana y vendré como hoy…?; ¿qué otra criatura volverá para ti, para quedarse o escaparse en tu luz hacia lo nunca? Carmen Conde Johannes Vermeer, Girl with a Pearl Earring  (c. 1665)

El poeta no es poeta

El poeta no es poeta hasta que el pueblo nos lee. Gloria Fuertes

En mi flor me he escondido… 💫

En mi flor me he escondido para que, si en el pecho me llevases, sin sospecharlo tú también allí estuvieras… Y sabrán lo demás solo los ángeles. En mi flor me he escondido para que, al deslizarme de tu vaso, tú, sin saberlo, sientas casi la soledad que te he dejado. Emily Dickinson

Un momento de felicidad 💫

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Un momento de felicidad, tú y yo sentados en la varanda, aparentemente dos, pero uno en alma, tú y yo. sentimos el Agua de Vida que fluye aquí, tú y yo, con la belleza del jardín y el canto de las aves. Las estrellas nos mirarán, y les mostraremos lo que es ser una fina luna creciente. Tú y yo fuera de nosotros mismos, estaremos juntos, indiferentes a conjeturas inútiles, tú y yo. Los papagayos del paraíso harán el azúcar crujir mientras reímos juntos tú yo. de una forma en este mundo, y de otra en una dulce tierra sin tiempo. 🧚‍♀️ Rumi Gustav Klimt, The Kiss (1907 - 1908)

La voz a ti debida 💫

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Para vivir no quiero islas, palacios, torres. ¡Qué alegría más alta: vivir en los pronombres! Quítate ya los trajes, las señas, los retratos; yo no te quiero así, disfrazada de otra, hija siempre de algo. Te quiero pura, libre, irreductible: tú. Sé que cuando te llame entre todas las gentes del mundo, solo tú serás tú. Y cuando me preguntes quién es el que te llama, el que te quiere suya, enterraré los nombres, los rótulos, la historia. Iré rompiendo todo lo que encima me echaron desde antes de nacer. Y vuelto ya al anónimo eterno del desnudo, de la piedra, del mundo, te diré: «Yo te quiero, soy yo». 🧚‍♀️ Pedro Salinas Rogelio de Egusquiza, Tristán e Iseo (La vida)  (1912)

Canción de los ángeles

 No he soltado a mi ángel mucho tiempo, y se me ha vuelto pobre entre los brazos, se hizo pequeño, y yo me hacía grande: de repente yo fui la compasión; y él, solamente un ruego tembloroso. Le di su cielo entonces: me dejó él lo cercano, de que él se marchaba; a cernerse aprendió. yo aprendí vida, y nos reconocimos lentamente… Aunque mi ángel no tiene ya deber, por mi día más fuerte desplazado, baja a veces su rostro con nostalgia, como si no quisiera ya su cielo. Querría alzar de nuevo, de mis pobres días, sobre las cimas de los bosques rumorosos, mis pálidas plegarias hasta la patria de los querubines. Allí llevó mi llanto originario y pensamientos; y mis diminutos dolores se volvieron allí bosques que susurran sobre él… Sí algún día, en las tierras de la vida, entre el ruido de feria y de mercado, la palidez olvido de mi infancia florecida, y olvido el primer ángel, su bondad, sus ropajes y sus manos en oración, su mano bendiciendo; conservaré en mis sueños más secretos siempre el p

Estoy perdido 💫

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Profeta de mis fines no dudaba del mundo que pintó mi fantasía en los grandes desiertos invisibles. Reconcentrado y penetrante, solo, mudo, predestinado, esclarecido, mi aislamiento profundo, mi hondo centro, mi sueño errante y soledad hundida, se dilataban por lo inexistente, hasta que vacilé cuando la duda oscureció por dentro mi ceguera. Un tacto oscuro entre mi ser y el mundo, entre las dos tinieblas, definía una ignorada juventud ardiente. Encuéntrame en la noche. Estoy perdido. 🧚‍♀️ Manuel Altolaguirre Lawrence Alma-Tadema, The Finding of Moses (1904)

Solo yo 💫

  ¡Yo solo vivo dentro de la primavera! (Los que la veis por fuera, ¿qué sabéis de mi centro, qué sabéis de su centro? Si salís a su encuentro, mi sangre no se altera…) ¡Yo solo vivo dentro de la primavera! Juan Ramón Jiménez

Mirar el río hecho de tiempo y agua… 💫

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Mirar el río hecho de tiempo y agua y recordar que el tiempo es otro río, saber que nos perdemos como el río y que los rostros pasan como el agua. Sentir que la vigilia es otro sueño que sueña no soñar y que la muerte que teme nuestra carne es esa muerte de cada noche, que se llama sueño. Ver en el día o en el año un símbolo de los días del hombre y de sus años, convertir el ultraje de los años en una música, un rumor y un símbolo, ver en la muerte el sueño, en el ocaso un triste oro, tal es la poesía que es inmortal y pobre. La poesía vuelve como la aurora y el ocaso. A veces en las tardes una cara nos mira desde el fondo de un espejo; el arte debe ser como ese espejo que nos revela nuestra propia cara. Cuentan que Ulises, harto de prodigios, lloró de amor al divisar su Ítaca verde y humilde. El arte es esa Ítaca  de verde eternidad, no de prodigios. También es como el río interminable que pasa y queda y es cristal de un mismo Heráclito inconstante, que es el mismo y es otro, como el

Camina bella, como la noche… 💫

Camina bella, como la noche  De climas despejados y de cielos estrellados, Y todo lo mejor de la oscuridad y de la luz  Resplandece en su aspecto y en sus ojos,  Enriquecida así por esa tierna luz  Que el cielo niega al vulgar día. Una sombra de más, un rayo de menos, Hubieran mermado la gracia inefable Que se agita en cada trenza suya de negro brillo, O ilumina suavemente su rostro, Donde dulces pensamientos expresan Cuán pura, cuán adorable es su morada. Y en esa mejilla, y sobre esa frente,  Son tan suaves, tan tranquilas, y a la vez elocuentes, Las sonrisas que vencen, los matices que iluminan  Y hablan de días vividos con felicidad.  Una mente en paz con todo,  ¡Un corazón con inocente amor! 🧚‍♀️ Lord Byron

Contigo 💫

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No estás tan sola sin mí. Mi soledad te acompaña. Yo desterrado, tú ausente. ¿Quién de los dos tiene patria? Nos une el cielo y el mar. El pensamiento y las lágrimas. Islas y nubes de olvido a ti y a mí nos separan. ¿Mi luz aleja tu noche? ¿Tu noche apaga mis ansias? ¿Tu voz penetra en mi muerte? ¿Mi muerte se fue y te alcanza? En mis labios los recuerdos. En tus ojos la esperanza. No estoy tan solo sin ti. Tu soledad me acompaña. 🧚‍♀️ Manuel Altolaguirre John William Waterhouse, Circe  (1911)

Los dones de las hadas

Había gran asamblea de hadas para proceder al reparto de dones entre todos los recién nacidos llegados a la vida en las últimas veinticuatro horas. Todas aquellas antiguas y caprichosas hermanas del Destino; todas aquellas madres raras del gozo y del dolor, eran muy diferentes: tenían unas aspecto sombrío y ceñudo; otras, aspecto alocado y malicioso; unas, jóvenes que habían sido siempre jóvenes; otras, viejas que habían sido siempre viejas. Todos los padres que tienen fe en las hadas habían acudido, llevando cada cual a su recién nacido en brazos. Los dones, las facultades, los buenos azares, las circunstancias invencibles habíanse acumulado junto al tribunal, como los premios en el estrado para su reparto. Lo que en ello había de particular era que los dones no servían de recompensa a un esfuerzo, sino, por el contrario, eran una gracia concedida al que no había vivido aún, gracia capaz de determinar su destino y convertirse lo mismo en fuente de su desgracia que de su felicidad. Las

John William Godward... 💫

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 🧚‍♀️ John William Godward, The Tease  (1901)

Yo tenía doce años; dieciséis ella al menos... 💫

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Yo tenía doce años; dieciséis ella al menos. Alguien que era mayor cuando yo era pequeño. Al caer de la tarde, para hablarle a mis anchas, esperaba el momento en que se iba su madre; luego con una silla me acercaba a su silla, al caer de la tarde, para hablarle a mis anchas. ¡Cuánta flor la de aquellas primaveras marchitas, cuánta hoguera sin fuego, cuánta tumba cerrada! ¿Quién se acuerda de aquellos corazones de antaño? ¿Quién se acuerda de rosas florecidas ayer? Yo sé que ella me amaba. Yo la amaba también. Fuimos dos niños puros, dos perfumes, dos luces. Ángel, hada y princesa la hizo Dios. Dado que era ya persona mayor, yo le hacía preguntas de manera incesante por el solo placer de decirle: ¿Por qué? Y recuerdo que a veces, temerosa, evitaba mi mirada pletórica de mis sueños, y entonces se quedaba abstraída. Yo quería lucir mi saber infantil, la pelota, mis juegos y mis ágiles trompos; me sentía orgulloso de aprender mi latín; le enseñaba mi Fedro, mi Virgilio, la vida era un reto